Cada año, el día de San Juan, el 24 de junio, la población de Vildemoinhos se dirige hacia la ciudad, en un desfile de animación y carrozas que atrae a miles de lugareños y visitantes.
Desde lo más tradicional, hasta lo más artístico o satírico, el color, las tradiciones, los cortes, los manjericos y el famoso pan son ingredientes que acompañan este desfile centenario, cuyo origen se remonta al año 1652. Sobre todo, más que fiesta de la ciudad, las Cavalhadas de Vildemoinhos son parte de la historia de este pueblo, de molinos y molineros, y de su triunfo ante la adversidad y los tiempos amargos del trabajo. La tradición es, por tanto, una fiesta simbólica, un ritual anual de acción de gracias a San Juan, el santo milagroso que respondió a las oraciones de molineros y aldeanos en tiempos de desesperación.
Fuente: www.cm-viseu.pt