El embalse de Bouçã está situado en el río Zêzere, entre los embalses de Cabril (aguas arriba) y Castelo de Bode (aguas abajo).
Tiene una superficie de 500 hectáreas y una profundidad promedio de 20 metros. La construcción de la presa de Bouçã (inaugurada en 1955) dio como resultado la creación de este agradable embalse, ahora muy buscado para actividades deportivas como pesca, piragüismo, rutas a pie y en bicicleta. Al contrario de lo que ocurre en el embalse de Cabril, Bouçã es más húmedo y los descensos del nivel del agua son menos habituales, lo que se traduce en un paisaje continuo durante todo el año.
En las orillas es posible observar numerosas especies arbóreas como sauces, alisos, laureles, madroños, albariños, alcornoques y acebuches. A lo largo del embalse es posible entrar en contacto con varios puntos de interés cultural e histórico.
La Presa de Bouçã, inaugurada en 1955, tiene una característica única: el agua se descarga sobre el muro, provocando una cascada de 63 metros de altura. Mide 175 metros de largo.
El topónimo «Bouçã» es muy común en Galicia y en el norte de Portugal, siendo de origen prerromano. Quiere decir «matorral», «lugar donde crece vegetación silvestre, como aulagas, retamas y brezos», «lugar que sólo produce malas hierbas».