Este monumento funerario megalítico está formado por una cámara poligonal de 3,5 metros de diámetro, formada originalmente por siete pilares de granito, cuatro de los cuales están rotos. Alcanza los 3,10 metros de altura, y la losa de cubierta se conserva in situ. La reutilización de la estructura, en fecha desconocida, supuso el relleno de algunos huecos con piedra seca. No se detectó evidencia de corredor. En los alrededores existen algunos elementos pétreos que pueden constituir vestigios del túmulo.
La construcción de Anta da Melriça se define genéricamente entre mediados del IV y mediados del III milenio antes de Cristo. (Neolítico tardío, Calcolítico).
Se conocen referencias documentales de monumentos megalíticos en la cuenca del río Sever desde 1489, apareciendo en las Ordenanzas del Concejo de Valencia de Alcántara donde asumen la función de hitos territoriales. Sin embargo, se vuelve casi imposible reconocer a los mencionados. Jorge de Oliveira hipotetiza que aparece en el documento de Donación de Azafa que el Rey D. Sancho I hizo a la Orden del Temple en la indicación de la tribuna de la Merliça.
A mediados del siglo XIX, Pereira da Costa realizó excavaciones en este tapir, informando que no arrojó resultados útiles. Tierras de Odiana de Possidónio Coelho. También mereció la atención de George y Vera Leisner, siendo aludido en la publicación de 1959, Die Megalithgraber der Iberischen Halbinsel: der Westen. Posteriormente, a finales del siglo pasado, se incluye en los trabajos del Mapa Arqueológico de Castelo de Vide realizado por Maria Conceição Rodrigues y en el Servicio Arqueológico del mismo municipio, elaborado por Jorge de Oliveira.
Categoría: Monumento Nacional – Decreto: 16-06-1910, DG 136, de 23-06-1910