Mientras atravesamos el parque Aquilino Ribeiro y experimentamos una explosión de olores y colores, nos encontramos con la capilla de Nossa Senhora da Vitória. Su construcción pretendía perpetuar el recuerdo de la victoria portuguesa en los campos de Aljubarrota y la consiguiente huida de la ciudad de las tropas castellanas que tanto contribuyeron a su destrucción.
Primitivamente ubicado junto al Convento de Santo António de Maçorim, junto a la Iglesia de la Tercera Orden de S. Francisco, fue trasladado, en el siglo XX, al jardín Aquilino Ribeiro. De carácter manierista, destaca la portada de tradición clásica rematada por dos escudos de armas de Cardosos e Almeidas y Abreus e Costas.
Fuente: www.visitviseu.pt