Subiendo de Rossio al Museo de Almeida Moreira, en Largo Major Teles, encontramos un pequeño jardín con matices deslumbrantes ofrecidos por pensamientos, petunias, rosas, caléndulas, begonias carrizo y agapantos.
Dos magníficos cipreses flanquean una de sus entradas y un ejemplar de acebo se erige firme en este desnivel. Símbolo del amor, la rosa es un atractivo en este jardín. Con pétalos delicados como la caricia de una madre, las rosas completan la paz que transmite la escultura de bronce de un niño durmiendo en el regazo de su madre. Guardianes de la estatua, dos fragantes magnolios caducifolios anuncian el milagro de la primavera.
Fuente: www.visitviseu.pt