En el lugar donde se produjo el primer poblamiento de la ciudad en la época medieval y donde se cree que existió el Castillo de Tarouca, se levanta el cerro de la Alcácima, en el centro histórico de la ciudad. Es un parque natural, donde puedes caminar rodeado de vegetación, naturaleza y animales. En la cima del cerro hay un mirador, desde donde es posible observar la ciudad de manera privilegiada.
Hace aproximadamente dos años, la Municipalidad de Tarouca reclasificó todo el espacio, dándole una nueva vida. En este parque ahora hay una nueva área de picnic, un área de ejercicio físico, un parque infantil, un jardín comunitario y nuevos animales.
Del antiguo castillo no queda nada, en su recuerdo hay una picota y un escudo en el suelo.
Actualmente se está rehabilitando el terreno contiguo al cerro de la Alcácima, lo que permitirá una ampliación del espacio.