Construido durante la transición al siglo XX. XIV, en la localidad de Mondim da Beira, en un punto estratégico de la red viaria medieval, se levanta uno de los puentes románicos más imponentes de Portugal.
De rasgos románicos y góticos, se trata de un puente de dos arcos desiguales, que parece mostrar más de una fase constructiva. El puente tiene un tablero de paso en diferentes planos, alcanzando su punto más alto en la línea del cierre del arco mayor.