En contraste con la vegetación típica de la región donde predominan los eucaliptos (Eucalyptus globulus) y los pinos (Pinus sp.), junto a las dunas más antiguas, formadas por la inquietud de los vientos de antaño, aparecen la Lagoa do Moitão y la Lagoa da Jincosa. Pequeños “oasis” donde la vegetación es más exuberante y donde se asienta una gran diversidad de animales, creando espacios de una belleza única!
Lagos do Moitão también debe su tamaño a la acción del Hombre, ya que de este lugar se extrajeron materiales inertes para la posterior fabricación de adobes, utilizados en la construcción de las casas tradicionales de los Gandares.
De estos estanques también se cosechaba el arbusto para la posterior fabricación de esteras en telares rudimentarios, pero que cumplían la función de permitir que existiera un poco más de comodidad durante el descanso.
En estas lagunas encontrarás una gran biodiversidad y podrás observar aves/birdwatching, como ejemplares de diversas aves como carboneros y mirlos, así como rapaces diurnas como el ratonero común (Buteo búteo) y el milano negro (Milvus migrans). En los humedales más umbríos, aparecen el hermoso helecho rey (Osmunda regalis), la fragante menta acuática (Mentha aquatica) y el lirio amarillo de los pantanos (Iris pseudacorus).
También encontramos el Caniço (Phragmites australis), originario de Portugal continental y del archipiélago de Madeira, que florece entre julio y septiembre, siendo importante como refugio y lugar de nidificación para muchas especies de aves. Desde Fonte dos Amores hasta el parque de picnic, siguiendo el arroyo y pasando por la represa, se puede apreciar la vegetación de ribera y disfrutar de los sonidos de la naturaleza junto a un hermoso espejo de agua.
¡Estos pequeños “oasis” rompen la monotonía de los entornos urbanizados! Lugares perfectos para divertirse al aire libre aprovechando su valor único para relajarse y disfrutar.
Fuente: https://www.cm-vagos.pt/pages/868